Son tornillos de titanio que simulan las raíces de los dientes, estos se utiliza n cuando se ha perdido una pieza dentaria, al cual se conecta la corona (diente ausente) posteriormente.

Implantar una raíz artificial brinda mayor seguridad al masticar, mayor comodidad, una apariencia y estética más natural, e incrementa la calidad de vida del paciente.

En general toda persona sana que tenga piezas dentales ausentes puede colocarse implantes.

Grosor suficiente de hueso y estructura ósea favorable en la zona son muy importantes para que el implante tenga éxito. Una vez que se pierda una pieza dentaria se debe de colocar el implante lo más pronto posible para evitar perder hueso.

 

 

Endodoncia previene del griego Endo que significa “dentro” y Odontos que significa “diente”. El tratamiento endodóntico trata el interior del diente. Si una caries infecta la cámara donde se encuentra el nervio, la única forma de salvar el diente sin extraerlo es con un tratamiento del conducto radicular.

La endodoncia consiste en limpiar la cámara pulpar, así como los conductos infectados y colocar después un material de obturación para sellar esos espacios que fueron previamente limpiados y desinfectados.

¿Cuando es necesaria una endodoncia?

Cuando la pulpa dental se inflama o se infecta. Puede haber varias causas de inflamación: caries profunda, procedimientos dentales repetitivos, fractura de una pieza dental provocada por algún trauma, etc. Si la inflamación o la infección de la pulpa no se trata, puede causar dolor y/o formar un absceso.

Señales de una pulpa afectada son:

  • Dolor (espontáneo, a estímulos, pulsátil).
  • Sensibilidad prolongada a cambios térmicos (frío o al calor).
  • Cambio de color del diente.
  • Inflamación y molestia en la encía alrededor del diente afectado.